Y alrededor de él, surgieron linajes

Batalla de Monte Snowdon. Parte I

De como una salida a cazar que se complica puede convertirse en una insospechada ocasión para la gloria, y de lo bueno y lo malo del servicio en estos tiempos modernos

No reinaba la alegría en el campamento esa mañana de abril del 468. La noche anterior dos soldados había intentado desertar y habían sido colgados y sus cuerpos balanceantes no eran la mejor de las visiones tan de temprano.

Repentinamente Ser Amig, uno de los caballeros de confianza del conde, se acercó a ellos para encargarles que se ocuparan de traer suministros para hoy. Gwinas "muro de escudos"; Kendrah; Miles "El Feo" y Rhufon se lanzaron a ello y, durante las primeras seis horas, trataron de cazar algo. Desgraciadamente la tierra, tras algo más de un mes de saqueos, estaba bastante esquilmada, y lo único que lograron fue un accidente cerca de uno de los acantilados de la zona, que causó algunas magulladuras a Rhufon, cuyas habilidades para cazar no atravesaban, sin duda, sus mejores momentos.

Algo frustrados por el tiempo perdido, y bastante alejados ya del campamento, los cuatro hombres (bueno, los tres hombres y una mujer) del conde de Salisbury, decidieron tratar de localizar una granja en las cercanías, habitada, y "explicar" al dueño la conveniencia de ceder sus provisiones al ejército de liberación.

Localizaron una, y vieron como dos adolescentes (chico y chica) se escondían, mientras su padre, un labriego bastante gordo, tomando un palo, se acercaba a ellos. Merced a la oratoria de Kendrah evitaron tener que usar la violencia contra este, y finalmente, aceptó entregar la mitad de sus provisiones, así como a su hija, Leri, para que se convirtiera en criada de Kendrah. 

Leri no se lo tomó nada bien, chilló y se debatió pero, finalmente, se vio forzada a ir con los personajes y abandonar su casa, su padre y su hermano. El hombre también les había indicado la cercana (relativamente) casa de un cazador, a la que fueron. Leri aprovechó el momento en el que el cazador les daba el alto para salir corriendo, diciendo que había sido secuestrada. El cazador, que conocía a la joven, dio crédito a sus palabras, y desde su escondite, disparó contra Rhufon una de sus flechas. 

¿Fue acaso la reliquia familiar de Rhufon, el vial con la sangre del santo José de Arimatea lo que evitó que la flecha causara mal, rompiendo la cuerda del arco? Sea como fuere, eso mismo es lo que pasó. Perplejo ante la rotura de su arma, y apaciguado por las palabras de Gwinas, el cazador aceptó acompañarles y ayudarles a cazar algunas piezas lo que efectivamente hizo, aun cuando sólo era caza menor.

Ya era entrada la noche, y el cazador les acompañó hasta la zona de asedio… pero cuando estaban a mitad de camino, aun lejos y sin estar a la vista de la zona de tiendas, Miles "el feo" escuchó ruidos. Acercándose a la zona encontraron unos guardias entrando por una entrada secreta una carreta, tirada por un mulo, y llena hasta arriba de víveres y provisiones. Hubo un enfrentamiento contra los cuatro soldados que protegían el carro, que resultaron ser hombres de Vortigern.

La victoria sonrió a nuestros cuatro héroes que regresaron con las nuevas al campamento, informando directamente del éxito y lo ocurrido a Ser Amig y al conde Roderick de Salisbury.

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faifolk

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